El día 8 de diciembre de 2004, 91 mujeres,
rescatadas anteriormente del tráfico para la esclavitud sexual,
eran raptadas por hombres armados de uno de los centros de la ONG
AFESIP en Camboya.
Esa es la impunidad y libertad con la que las redes de crimen organizado
operan en el mundo. Cada año son compradas y vendidas cuatro
millones de mujeres.