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Pornografía.
Marketing de la prostitución
y la Explotación Sexual
En 2009 los contenidos
pornográfico enviados a través del móvil
generarán 1,5 millones de euros según los expertos
del sector. Un 75% de la venta de material pornográfico
se produce en Europa, según datos en la última feria
3GSM, la más importante del sector telefónico. “Ocio
através del móvil” según los distribuidores
de pornografía; “Oportunidad de negocio” para
las operadoras.
La explosión consumista
que promueve el sistema neoliberal y las imágenes que exporta
para beneficiarse y expandirse suma otro tanto en las filas de
los factores que forman parte del círculo sobre el que
se asienta la mercantilización de las mujeres, la trata
y su explotación: la pornografía y el modelo violento
que muchas veces esta genera quiere alcanzar un máximo
de impacto y beneficios difundiendo su contenido a través
del teléfono móvil.
El “ocio” a través del móvil
quiere ampliar sus beneficios en cuanto biblioteca de contenidos
pornográficos y fuente de satisfacción del gran
público ocioso. Son estos contenidos los que escenifican
la violencia que evidencia la dominación del hombre-consumidor
y la subordinación de las mujeres-objeto en un contexto
mercantil neoliberal.
Tenemos que denunciar que la relación
pornografía-prostitución expone y propone un modelo
sexual que, lejos de ser libre, está sujeta a la mercantilización
de los seres humanos que, con más violencia que nunca -ya
que asume patrones de poder económico-, atenta contra los
Derechos de las mujeres en cuanto las enfoca como el objeto-producto
de consumo.
Y en cuanto tenemos el poder económico
de adquirir un producto, tenemos el derecho de consumirlo según
creamos conveniente, lógicamente. Menos lógico resulta
que ese producto de consumo sea un ser humano y que, por la desigualdad
fomentada por las políticas de distintos gobiernos, se
encuentre en un posición vulnerable ante el poder económico
del consumidor de prostitución alentado desde distintos
medios, uno de ellos los de comunicación, uno de ellos
su teléfono móvil .
La pornografía, el turismo sexual, servicio
de esposas por catálogo, espectáculos de strip-tease
o prostitución confrima la llamada “industria sexual”,
un negocio enormemente lucrativo y que genera, según la
revista Forbes, beneficios anueles de 52 billones de dólares.
Según el informe sobre la industria del
sexo en Europa, elaborado por la europarlamentaria Marianne Eriksson
en 2003, la pornografía “es amenudo sexista, con
roles de género estereotipados y una conservadora, por
no decir completamente erronea, visión de la sexualidad
de hombres y mujeres”.
Este informe ya alertaba sobre compañías
como Vodafone UK, que en el 2003 comenzaron a venderm pornografía
y calculaban que en el año 2006 alcanzarían unos
beneficios de 4 billones de dólares con este negocio, mientras
sus distribuidores se frotaban las manos.
Según el psicoterapeuta húngaro,
Peter Szil, la pornografía o a su entender “marketing
de la prostitución “, fomenta la aceptación
e incluso el uso de la violencia en las relaciones entre los sexos.
Por otra parte, la Coalición Internacional
contra el Tráfico de mujeres, denuncia que más de
4 millones de sitios en la Red permiten acceder a pornografía
infantil, de los cuales más de la mitad son de pago y cada
día se crean cerca de 500 nuevos mientras la explotación
sexual infantil afecta a 100 millones de niños y niñas
en todo el mundo, víctimas de la prostitución, del
turismo sexual, de la trata, tráfico y de la pornografía.
La competencia lleva a que las imágenes
sean cada vez más duras para atraer la atención
de los compradores. “El año pasado un americano residente
en Camboya instaló una página web para emitir, previo
pago del cliente, la violación y tortura de mujeres”,
denunció la Coalición. |