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¿Es
que se prostituyen libremente?
Hay que ser más cuidadosos con el lenguaje
Carta remitida al Director
del periódico gratuito METRO de Madrid en referencia a
la portada del miércoles 14 de marzo de 2007 titulada "Hay
8.000 niños forzados a prostituirse".
En referencia a la portada del miércoles 14 de marzo de
2007 titulada "Hay 8.000 niños forzados a prostituirse",
nos gustaría poner de manifiesto en primer lugar nuestro
apoyo a las denuncias de METRO Madrid y otros medios entorno a
la prostitución infantil en España y, al mismo tiempo,
sumarnos a la denuncia que desde este periódico se hace
a páginas web que incitan a la pedofília y a los
contenidos pornográficos que son participantes activos
de la base tristemente sólida de una sexualidad que genera
violencia contra la mujer en forma de trata y explotación,
de turismo sexual, de discriminación en el hogar y en la
participación activa de la mujer en la sociedad.
En fin señor director, de violencia de género como
eje transversal en las relaciones humanas en este país
y en este mundo del desarrollo a la deriva y atado al mástil
del monstruo occidental del neoliberalismo. Y sin embargo señor
director, creemos que hay que participar en la búsqueda
de soluciones conjuntas, en red. Desde los medios de comunicación
y demás instituciones públicas y privadas es posible.
Empecemos por el lenguaje. Cuando en su titular emplea la palabra
"forzados" para condenar la prostitución infantil,
corre el riesgo de que la sociedad asuma que existe la prostitución
libre y así legitimarla. Y un niño que vende su
cuerpo "libremente" a cambio de dinero, comida o un
par de zapatos no es libre señor director.
Un/a menor o mujer no son por vocación prostituta, -¿se
imagina unos módulos financiados por la Comunidad para
formarlas como técnicas de apoyo sexual a la masculinidad?-,
sino que se encuentra en una situación de prostitución
y/o son prostituidas por otro ser humano y/o se encuentran en
situación de prostitución a causa de otras circunstancias:
discriminación laboral, inmigración e irregularidad
legal, desigualdad económica, violencia familiar u otras
circunstancias muy diferentes a la vida en libertad. Si el titular
fuera “8000 niños ejercen la prostitución
libremente en España” ¿lo aceptaríamos?
Hay que ser más cuidadosos con el lenguaje señor
director.
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